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jueves, 26 de septiembre de 2019

Libro de relatos - Literautas




En diciembre del 2014, en mi necedad de siempre investigar sobre escritura, me topé con una página en Internet llamada Literautas.

Si has seguido mi blog los últimos años sabes que esa fue una muy buena experiencia para mí, ya que a través del taller "Móntame una escena" decidí no solo comenzar a tratar de seguir la pauta de los retos, sino salir de mi caparazón como "autor anónimo" y compartir algunas letras con personas extrañas. Con el tiempo, se convirtieron en amigos y mentores. Así que tengo un espacio en mi corazoncito para este blog que sé ha sido excelente escuela para muchos.

Cada año Iria López, quien es la administradora oficial de Literautas, hace una recopilación de los trabajos efectuados en un periodo de diez meses en el taller. Con el tiempo la dinámica cambió para elegir el último taller para que esos trabajos fueran publicados, con un reto especial: Elaborar un microrrelato.

Para el último taller 2018-2019, se nos dio como reto extra utilizar tres palabras: ascensor, dinosaurio y daga.  Se obtuvo una participación de ciento setenta y ocho microrrelatos (si deseas leer los textos originales puedes hacerlo en la página oficial de Literautas dando clic aquí).  Posteriormente, los demás compañeros ofrecen sus opiniones y sugerencias para mejorar el texto.  Siendo el último taller de la temporada, ese trabajo entra, si así se desea, en la recopilación una vez que el autor lo ha revisado, corregido y enviado para su publicación, por lo que para la recopilación no entran todos los que participaron en el taller.

Esta es la sexta edición, para mí la cuarta vez que logro participar en ella, y en esta ocasión cuenta con ciento ocho microrrelatos. Los autores somos de diferentes edades, nacionalidades, experiencia literaria, etc., pero con una pasión que nos une, y es el amor por la escritura.

El libro está a la venta a través de Amazon, tanto para España como para el resto del mundo. Los fondos obtenidos de su venta serán donados íntegramente a la organización Educación sin Fronteras, la cual brinda ayuda educativa, alimentaria y de vestimenta a niños de escasos recursos.

Si te gusta la lectura rápida, y al mismo tiempo deseas ayudar, visita estos enlaces para comprar tu copia en papel del Libro "Móntame una escena 2019 de Literautas"


¡Nos leemos!

domingo, 8 de septiembre de 2019

Estructura de la escena: 8 Razones para no equivocarte con ellas


 Imagen cortesía de FreePik.es, Autor: Suksao


Hola de nuevo, ya ha pasado un buen tiempo sin publicar nada, pero el mundo no se detiene y hay responsabilidades de las que no puedes escapar.

En las entradas anteriores hablamos sobre la novela y sobre su estructura, como lo es su división en capítulos y escenas. Así que recapítulando, explicamos que la escena es la parte más pequeña en la estructura de una novela,

viernes, 7 de junio de 2019

Novela- Serie II- Partes de una novela: Escenas (2/2)


Hola de nuevo, aquí la segunda parte de la pequeña serie, si no has leído la primera o quieres refrescar la información, lee el enlace aquí (Primera Parte), porque es muy necesaria que tengas en cuenta cómo es la estructura de una novela y mantengas todo fresco para que comprendas a cabalidad todo el concepto de la estructuración de una.

En la ocasión anterior hablamos de los libros y los capítulos, que son las partes más grandes de una novela. En esta ocasión vamos a estudiar con microscopio la parte más pequeña de los capítulos: las escenas narrativas.

Novela- Serie II- Partes de una novela:Libros, Capitulos y Escenas (1/2)




UPDATE: por una extraña razón esta entrada de borró de su publicación el 21/05/2019- la recargamos.

Continuando la serie: Novela, ya hemos hablado de «¿Qué es una novela?», por lo que ahora estaremos ahondando en el tema de «¿Qué partes componen una novela?»


Estuve leyendo, mientras preparaba este material, un “libro” que fue auto publicado en una red social. Me llamó mucho la atención la forma de escribir de la persona que lo hacía. Explicaba lo difícil que era escribir, y aunque la intención cuenta, explicaba algunos puntos que a mi criterio estaban bastante errados. Esta persona explicaba en su libro los errores comunes a la hora de escribir y cómo corregirlos. Algunos de sus consejos estaban bastante correctos, pero cuando explicó sobre la narrativa, se basó únicamente en lo que teóricamente es conocido: introducción, nudo y desenlace. Esto es parte de la estructura de una novela, pero NO ayuda al escritor a comprender qué hacer y cuándo.
Mi curiosidad y mi imposibilidad de quedarme con alguna duda, me ha hecho leer mucho sobre temas que me gustan. Mi pasión es la escritura, y aunque comencé a escribir de una forma bastante intuitiva (y correcta). Entre los once y los trece años de edad, escribí unos tres intentos de novela. No puedo negar que habían temas de los que me consideraba medianamente conocedora, y reconozco que en este arte, ni en la actualidad lo sé todo. Mi formación literaria en aquella época se basaba en un diccionario, unos libros clásicos y un libro de Redacción y Gramática. Mi creencia era que una novela se dividía en capítulos. Punto.
Recapítulemos: la estructura de cualquier línea argumental o historia en una novela se compondrá de: Introducción, Nudo y Desenlace*. Dentro de la novela explicamos en la parte I, que existe “la trama narrativa” que también comprende los mismos elementos: planteamiento, nudo y desenlace.  Pero, aunque ambos contienen los mismos elementos, son diferentes. Uno lo llamaré “global” y otro “fragmentado”.  Aunque suene repetitivo, tanto en la estructura de la novela, la línea argumental, los capítulos y las escenas, siempre, contendrán el mismo esquema (I-N-D*).

En la estructura de la novela: (Global)
La introducción es casi siempre usada en el primer Capítulo. A veces el autor prefiere hacer uso de un Prefacio. Ahí nos introduce a los personajes principales, algún secundario de interés, el mundo, etc. Nos cuenta a groso modo, quién es el personaje principal, un poco de su vida, actual o pasada, alguna característica física o de carácter. Nos introduce el mundo, la época, la situación dentro de la historia.
El nudo este se va desarrollando a través de diferentes capítulos en forma de pinceladas, datos esparcidos de información o se nos presenta completo el conflicto que viven los protagonistas en determinado momento “pico” de la historia. Conocemos en este tiempo, sobre qué va la historia y cuál son las decisiones que se han tomado al respecto. Por lo usual, es aquí donde entendemos las motivaciones tanto del personaje como del antagonista o villano de la historia.
El desenlace es cuando las adversidades, en los momentos de mayor clímax de la novela, usualmente se resuelven por partes, si el conflicto lo permite; o este tiene una resolución súbita en el último capítulo. Es simplemente, el final, sea de victoria o de derrota a lo que el nudo nos planteó. La conclusión del libro.

En la trama narrativa. (Fragmentado)
La introducción nos plantea una situación que parte usualmente del NUDO de la novela, es decir, que a raíz del problema podemos ver cómo el personaje, el entorno o ambiente va a desarrollarse.
El nudo representa el conflicto que tiene el personaje sobre la situación X, qué medidas van a ser tomadas, la dirección que apunta la historia y qué están haciendo los personajes para resolver ese conflicto o suceso inmediato.
El desenlace es la resolución a ese conflicto o suceso inmediato. Esta usualmente se resuelve dentro del mismo capítulo o escena, aunque algunos conflictos de trama pueden extenderse su resolución a espacios más amplios.

Aclaremos con un ejemplo:
La “estructura de la novela” trata de dos jóvenes que fueron dados en adopción  en Nuevo México (introducción/global), y éstos deciden ubicar a cualquiera de sus padres biológicos, por lo que huyen del hogar temporal (nudo/global), hasta localizar a la madre que ahora vive en New Jersey. (Resolución/global)
La “trama narrativa”, nos presenta determinado suceso o conflicto como línea argumental primaria;  a las que se le pueden unir otras tramas, llamándolas “sub tramas”.  Por ejemplo,  encontramos a los chicos dentro del orfanato (introducción/fragmentado) planteándose obtener información sobre sus padres biológicos (nudo/fragmentado), por lo que asaltan a escondidas los archivos para robarse su expediente (resolución/fragmentado), pero como sub trama, tenemos al tutor de los mismos, tratando de encontrarlos, y siendo que él mismo fue adoptado, apela a sus recuerdos y emociones para tratar de ubicarlos.

En el ejemplo del plan de los chicos de huir, pueden tomar varias escenas, o un capitulo entero; pero NO es la novela, sino solo un “episodio” dentro de la misma. La novela puede contener varias TRAMAS, con el fin de enriquecer el escrito. En otras ocasiones, existe una sola trama principal, y el enfoque del autor girará solo alrededor de la misma.
Sabiendo esta diferencia, el autor debe tener muy claro cuál es la historia central de su novela (estructura de la novela), y durante la planificación podrá incluir las diferentes tramas narrativas que desee incluir en esa historia (la necesidad de pertenencia de los chicos, las experiencias pasadas del tutor, el sentimiento de culpa de la madre, etc). Cuando el autor conoce “su historia” puede diseccionar de mejor manera la misma. Ya sea un escritor planificado o no, es necesario tener al menos la estructura de la historia concluida. No saber cómo termina la historia, puede crear conflictos a la hora de darle un fin, convirtiendo la misma en una serie de tramas narrativas interminables.

Novelas – Serie, Libros o Sagas.

Cuando hablamos de esto, es lo que también se le denomina “libro”. Una serie de libros es una secuencia de publicaciones que tienen ciertas características en común que se identifican formalmente como un grupo. Las series de libros se pueden organizar de diferentes maneras, como las escritas por el mismo autor, o se pueden comercializar como grupo por su editor. Algunas novelas, no todas, pueden volverse serie de libros. Ya sea porque el editor o casa de publicidad ha decidido dividir “una novela” por su extensión. O porque cuando se lanzó la novela, el público (o la editorial) esperaba o pidió continuaciones de la misma. Otros pueden llamarle “sagas”. Un ejemplo es “El Señor de los anillos“, que por su extensión se dividió en tres libros. Sumando los libros de “El Hobbit” convirtiendo esta historia en una “saga” de seis libros. Aunque existen “sagas” que no son escritas por un mismo autor, como por ejemplo: “Millennium“, original de Stieg Larsson, quien dejó escritos tres libros, que ya fueron publicados, aunque se contemplaba una serie de diez novelas. Por lo que después de su muerte se designó a David Lagercrantz, para continuar ese trabajo. Lo mismo ocurrió con los libros de “James Bond” y “Jason Bourne”, donde el autor original fallece y otro(s) asume(n) darle continuidad a la serie. Libros en serie que han sido escritos, hasta la fecha, por un solo autor “Juegos del Hambre”, “La Torre Negra”, “Harry Potter”, “Juego de Tronos” en otros.
La longitud de una novela, dijimos anteriormente, puede marcarla como novela corta, ( aprox. 30,000 a 50,000 palabras) o simplemente novela (+50,000 palabras).
Pero, la novela sea parte de una serie o libros, o una sola, se divide a sí misma en Capítulos.

¿Qué es un capítulo?

“Es la división que haces en un libro o novela para facilitar la lectura y el orden e integración de los contenidos, suele tratar un aspecto concreto de la materia o asunto principal del escrito.”
Cada capítulo, por lo tanto, supone una parte o sección dentro de una obra de una cierta longitud,  aunque si la obra es muy breve, no se justifica la división en capítulos. La extensión de los capítulos varía de acuerdo con las intenciones y necesidades del autor y la obra. De hecho, dentro de un mismo libro, por ejemplo la duración de cada capítulo puede diferir considerablemente del resto. La propia palabra capitulo viene de la raíz latina capitulum, diminutivo de caput, que significa “cabeza”. En el encabezado de un capítulo se pueden incluir otros elementos: un texto que resuma su contenido, un dibujo, un epígrafe (una cita extraída de otra obra, real o ficticia).
Se suelen numerar los capítulos por orden de aparición o consecutivo, ya sea usando las numeraciones romanas o arábigas, (Capítulo 11, Capitulo 12 o Capítulo III, Capitulo IV). Algunos capítulos no tienen número y se consideran como una subdivisión diferente (la introducción, el epílogo, etc.). Ciertos escritores, por otra parte, no numeran los capítulos, sino que dan un título a cada uno. Entre usar un número o nombrar el capítulo, queda a la preferencia del autor. En lo particular, me gusta nombrar mis capítulos, pero dependiendo de la historia, dejaría un número únicamente en caso de ser publicados.
Por lo general los libros de no ficción suelen nombrar sus capítulos para facilitar las referencias, por lo que incluyen un índice. Las novelas a veces incluyen también un índice, en especial aquellas que usan un nombre en lugar de un número, y se incluirán todas las demás subdivisiones, como la Introducción, Prólogo, Epílogo, Vocabulario, etc. dentro de ese índice. Cada uno indica el número de página donde se ubican.
Lo habitual es que cada capítulo contenga varias páginas y que la extensión de todos los capítulos de una misma novela sea similar en número de páginas, aunque esta no es una regla. El número de capítulos de una novela puede variar, pero, por lo general, cuando es reducido en lugar de catalogarse como capítulos, se divide en partes. Es posible combinar en una novela partes y capítulos, es decir: una novela puede estar dividida primero en partes y luego en capítulos. En la antigüedad, como muchos libros eran escritos para ser “actuados” en teatro, a esas partes de le llamaba “Actos”.  Ejemplo de esto es: la novela “It” de Stephen King (1987) cuenta con 1504 páginas divididas en 36 capítulos. La novela corta de “Soldados de Salamina, de Javier Cercas, cuenta únicamente con 216 páginas, por lo que está dividida en tres capítulos que podemos llamar partes. Cada una representa: La Introducción, el Nudo y el Desenlace casi de forma literal. En la novela “1984, de George Orwell, cuenta con 326 páginas y está dividida en tres partes, pero a su vez, cada una contiene capítulos.  PARTE I, con ocho, PARTE II con diez y PARTE III con seis capítulos.

¿Para qué sirve dividir una novela en capítulos?

Por lo usual, se suele dividir en capítulos por dos razones: Estructurar mejor la historia, que facilita el trabajo del autor, ya sea porque decide separar por capítulos las diferentes estructura de la novela, o porque desea presentarlos como entes independientes pero no aislados. La segunda es una ventaja para el lector. Este podrá leer un capitulo entero y hacer pausa una vez que lo termina. Esto le ayuda a digerir lo que ha leído mientras se reconecta con la historia cuando comienza la lectura de un nuevo capítulo.
Otra ventaja: Trabajar con el borrador. Sea que la obra pase a manos de un profesional o sea corregida por el propio autor, esta división le permitirá encontrar con mayor facilidad un punto determinado en la narración, ya sea para releer una escena o para comprobar y/o corregir un dato.

¿Cómo se divide la novela en capítulos?

Como decía mi abuela “No todos saben partir un pastel”. Conviene dividir la novela en capítulos como “micro historia”. Es decir, que ese capitulo, con sus escenas. puedan estar todas inter-conectadas con una trama narrativa especifica. Lo que escribamos en ese capitulo tiene conexión. Como expresé anteriormente, yo suelo nombrar mis capítulos. Imaginemos uno que se llama “La Huida” (basándonos en el ejemplo de los huérfanos) este capitulo, solo tratará de aquello que haga esa conexión. No incluiremos por ejemplo, un flashback del tutor (sub trama) de cuando él mismo fue adoptado. Porque no tienen relación. Pero sí podríamos incluir por ejemplo, un flashback de lo que otros internos le cuentan a los hermanos, las leyendas urbanas de cómo otros niños han huido sin ser atrapados.
Los capítulos deben poder leerse con una cierta independencia unos de otros, y en este sentido debemos procurar que toda la información que brindemos en un capítulo guarde mucha más relación entre sí que con la ofrecida en el capítulo anterior o en el siguiente. Debemos recordar el principio de Acción-Reacción que toda historia debe mantener.
Ahora, existen historias lineales o cronológicas. Estas siguen un orden puntual, casi de reloj suizo, en lo que ocurre en ella. Lo habitual es que los capítulos queden delimitados exclusivamente por las elipsis temporales que realice el narrador. Usemos el recurso visual de una película: Una chica sale de un lugar y se dirige a otro. La secuencia no tiene por qué abarcar todo el trayecto (salvo casos especiales que deseemos destacar, claro está). Se ve a la chica salir de su casa, luego se ve sentada en el autobús que la va a llevar a un determinado destino, sin que veamos cómo se “subió al bus”. En eso consiste la elipsis, sea literaria o cinematográfica. En este caso, el autor seguirá una secuencia cronológica, pero NO describirá todo, haciendo pequeños saltos a futuro sin afectar la línea temporal de su historia.
En el caso de narraciones no lineales, los capítulos suelen quedar delimitados por elipsis al pasado o al futuro, por los cambios de punto de vista o de escenario, y por los saltos entre una trama y otra dentro de la misma historia. Hay muchos recursos que se usan en narrativa no lineal; in media res, ruptura temporal, contrapunto o circular. Si conocemos en cuál estructura narrativa deseamos nuestra historia será más fácil imaginarnos qué contendrá cada uno de nuestros capítulos.

¿Cuándo realizar la división en capítulos?

Como siempre, la planificación es necesaria. Pero no todos los autores tienen su novela completa en la cabeza. Muchos trabajan desarrollándola a media que escriben. Sea que planifiquemos o no la escritura de la novela, podemos realizar la división en algunos momentos distintos:
Para los que planifican, es necesario que tengan un número de capítulos establecidos. Esto no solo los mantendrá dentro de un límite, sino que podrán ajustarse a sumar o restar en caso de necesidad. Con el argumento en un nivel mínimo de detalle, ya tenemos una sinopsis argumental, con el número X de capítulos. Luego detallaremos el argumento en escenas y las iremos colocando en los distintos bloques de narración.
Por ejemplo, en la novela El nombre de la rosa”, de Umberto Eco, la trama del libro se basa en los acontecimientos que ocurren en siete días, (capítulos) y su vez, cada uno de estos apartados se divide (escenas) según las horas correspondientes a los oficios que se llevaban a cabo en los monasterios y abadías de la Edad Media. En ese sentido, para que el lector tenga claro a qué horas de luz se corresponden cada uno de los oficios, Eco hace una relación en una nota preliminar.  Una estructura como ésta condiciona el argumento, ya que la acción ha de estar muy repartida a lo largo de cada uno de los días.
Este proceso es mucho más fácil para aquellos acostumbrados a usar bloques  o tarjetas de notas, o programas de escritura, no el típico Word o NoteBlock, no funciona tampoco con el Google Drive, por lo que necesitaran un apoyo extra para la toma de esas notas. En el caso de YWriter, que es mi programa de escritura favorito, o el Scrivener, vas y creas el archivo con todos los capítulos (mínimo) que deseas escribir. En cada capítulo puedes hacer una nota. He aquí un ejemplo de ello.


Otra forma es a través de la escaleta. (Sinopsis más amplia del argumento). Primero, detallaremos el argumento global de nuestra historia. Después trabajaremos en una escaleta de escena que creemos necesarias, procedemos a agruparlas en los diferentes capítulos. Para aquellos que tienen una “idea” pero NO toda la historia, resulta aconsejable, porque podrá ver cuales son los detalles que le faltan en su historia. También a aquellos que les resulta difícil saber “dónde” dividir los capítulos.
Por último, dividir sobre la marchaa medida que escribimos la novela, simplemente narraremos la historia, hasta llegar al punto en el que creemos que podemos cerrar el capítulo y lo cerraremos. Usaremos ese mismo ejercicio hasta completar todo el trabajo. Aquellos que  no planifican, ni la narración o el argumento, los “alas libres”, funcionará para las novelas más cortas, lineales y sin muchas tramas. Una historia con tramas más complicadas, muchos personajes y con una narrativa no lineal, podría ser frustrante para un autor poco organizado.

Dividir al final, una vez que terminemos la novela. En este caso, ya tendremos una visión completa de la historia. Podremos decidir el número de capítulos y la extensión de cada uno según la estructura que más le convenga a la historia, al autor o al lector.
Ya tenemos nuestros capítulos, pero estos aún contienen una parte importante, solo que más pequeña… La escena.

Pero, por ahora nos quedaremos aquí, porque si lo dejo completo sobrepasaría las seis mil palabras. Se retiene más, estudiando por fragmentos.
En la próxima entrada hablaremos sobre todo lo importante que es una escena, aunque sea la parte más pequeña de una novela. No te lo pierdas porque vamos a exprimirla al máximo.
¡Nos leemos!

***
NOTA: Si este trabajo te ha servido de algo, te ha parecido interesante o crees que puede ser de utilidad a alguien más, te ruego que lo compartas en tus redes sociales. Con ello se valora el tiempo y esfuerzo invertido en el estudio, preparación de este trabajo. Tu apoyo es fundamental para seguir creciendo. Si tienes una duda o un tema en particular que te gustaría tener información, no vaciles en ofrecerme tus sugerencias. Te invito a suscribirte a mis redes sociales. Un abrazo de gratitud.

lunes, 4 de marzo de 2019

Escribe mejor: Cuando el "muy" no es "mucho" mejor



Para esta entrada, nos enfocaremos en una pequeña palabra, pero que puede hacerse notar demasiado, afear un escrito, ser mal utilizada o simplemente en muchas ocasiones es hasta innecesaria: la palabra MUY.

¿Qué significa?

muy, adverbio

No la confundas con Mucho
En algunas regiones las personas confunden el término, dándole el mismo valor a MUCHO, que no es lo mismo. Lo cual este es uno de los errores que debemos evitar en la buena redacción.

La definición de la palabra mucho, por la RAE, es bastante amplia: la que resumiremos como: que indica abundancia, exceden a lo ordinario, denota ponderación, elevación numérica, exceden tiempo... etc.; pero ninguna se aplica a las definiciones que se dan a la palabra "muy".
Es por lo tanto, un error confundir dichos términos, que queda como una errata de escritura o lenguaje expresiones tales como:
—¿Estás cansado?
—Sí, muy. ->No podemos decirlo de esa manera, aunque está sea una expresión coloquial sigue siendo un error.) No usamos la palabra Muy sola. Necesita estar con un adjetivo o adverbio.

Respuesta correcta:
—Sí, mucho.  o   —Sí, muy cansado. (Necesitas agregar el adjetivo aunque suene repetitivo.)

—No le hables, está mucho enojada... (lo correcto es muy enojada.)

MUY se emplea mayormente como adverbio. Hay solo una forma de la palabra muy. No tiene forma masculina o femenina ni tampoco forma singular o plural. Contrario a mucho, que si puede cambiar de forma: mucho, muchos, mucha, muchas.

Muy + Adjetivo >> Normalmente usamos muy antes de un adjetivo para aumentarlo o añadir intensidad.
  • Tu hermano es muy guapo.
Muy + Adverbio >>A veces usamos muy antes de un adverbio
  • Me gusta comer muy despacio.
Mucho  es un adjetivo que se refiere a un sustantivo. Un adjetivo modifica, o describe, un sustantivo. Tiene que coincidir en género y en número con el sustantivo
Mucho + Sustantivo >> Mucho normalmente va antes de un sustantivo.
  • Tengo muchos sueños que realizar.
Verbo + mucho >> A veces mucho funciona como un adverbio, en este caso refiriéndose al verbo, a la acción realizada.
  • Estoy muy satisfecho, he comido mucho.





La abundancia no ayuda

En el hablar cotidiano, utilizamos muchas muletas, dejes que nos sirven de sostén para ayudar a terminar una oración, pero también hacemos uso de las palabras repetidas, que no aportan nada a la conversación. Muchas veces, trasladamos estos errores del habla a nuestra forma de escribir. Debemos evitar introducir esas expresiones en nuestros escritos.

Ya hemos leído en el cuadro superior, que las palabras con uso de muy, tienen como sinónimo extremadamente, o el sufijo -ísimo. En lugar de escribir, muy pequeño, podríamos escribir, extremadamente pequeño o pequenísimo. Esto es siempre válido si nuestros escritos no sobreabundan los muy, porque las palabras terminadas en -ísimo podrán ser igualmente notorias, como lo son aquellas con adverbios terminados en -mente.

Nuestro idioma es uno de los más amplios, con muchas expresiones específicas para determinado significado. Uno de los errores que notan los editores es la falta de riqueza del vocabulario. Siendo el uso de "muy" uno de los que ellos detectan como pereza del lenguaje (yo la llamaría del autor). Así como se nos pide que evitemos el uso de palabras extranjeras si existe una palabra en nuestro idioma, también debemos conocer las "otras" palabras que significan lo mismo.

Adjuntamos un cuadro con ochenta palabras, con uso de muy, y un sustituto que no sea un -mente o un -ísimo.


Repetimos, nuestro idioma tiene una riqueza léxica. Cada palabra tiene su espacio y lugar. No podemos volvernos tan rígidos de no desear usar una palabra X, porque a alguno se le ha ocurrido que no "suena" bonito, las palabras terminadas en -mente, o en -ísimo, no deben eliminarse, sino saberse usar. Así también la palabra muy, que será necesaria en un momento determinado y al usarla lo haremos como se debe. Como siempre, el lenguaje que es un ente que cambia, se modifica, pero debemos enriquecerlo haciendo el uso correcto de nuestro maravilloso idioma.
¡Nos leemos!
***
NOTA: Si este trabajo te ha servido de algo, te ha parecido interesante o crees que puede ser de utilidad a alguien más, te ruego que lo compartas en tus redes sociales. Con ello se valora el tiempo y esfuerzo invertido en el estudio, preparación de este trabajo. Tu apoyo es fundamental para seguir creciendo. Si tienes una duda o un tema en particular que te gustaría tener información, no vaciles en ofrecerme tus sugerencias. Te invito a suscribirte a mis redes sociales. Un abrazo de gratitud.




viernes, 15 de febrero de 2019

PORQUÉ ES DIFÍCIL ESCRIBIR ESCENAS DE ACCIÓN (PELEAS) - HAZLO SIN FALLAR


Cortesia Pixabay - Pranong Creative


Las escenas de acción que involucren peleas se pueden dar en cualquier tipo de género. A veces creemos que solo están reservadas para las novelas épicas o de ciencia ficción, quizá para el género detectivesco o ambientado en una guerra. Pero, cualquier pelea encaja en todos los géneros, sea una historia juvenil, un drama o un romance.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Escribir en Primer Persona - Cómo no hacer un desastre

Cortesia de PNGTree

Atribución: Graphics from <a href="https://pngtree.com/freepng/ppt-cartoon-characters_1860185.html">pngtree.com</a>



Hace algún tiempo publiqué la más reciente entrada; siendo honesta, no tengo mucho deseos de escribir. He abandonado mis proyectos personales y he dejado a un lado muchos de mis estímulos literarios, incluido el blog.
Pero existe un refrán que dice: "Tripas, Corazón", y significa que en los momentos más caóticos, debemos sacudirnos las malas emociones y sacar fuerzas para salir adelante. Razones siempre existen, en esta ocasión emocionalmente estoy agotada y muy apesarada por una situación irreversible dentro de nuestro núcleo familiar: Un duelo.

Así que me dediqué a buscar qué hacer y decidí eliminar el correo que está ahí solo guardando espacio, (soy del criterio que NO deberíamos guardarlo todo, y mantener la bandeja limpia también es sano). Soy muy fan de las páginas y blogs de escritura, por lo que me encontré con una serie de artículos muy interesantes a los que le dejé una "estrellita" para leerlos más adelante. Entre los cuales encontré algunos sobre cómo escribir en primera persona.
El material a continuación es mi interpretación de esos artículos, con los consejos que ofrecen, basado también en mi propia experiencia. Sin más, iniciemos...


ESCRIBIR EN PRIMERA PERSONA
Comencé a hacerlo desde muy temprana edad, aproximadamente a los seis años, pero lo tomé en serio a los dieciséis. Mi primer intento de novela larga, fue escrita en primera persona. Con el tiempo, fui notando que me gusta más el narrador omnisciente.
En la actualidad existen muchos libros para jóvenes adultos (y muchos autores de esa edad) que utilizan la escritura en primera persona. Es quizá uno de los puntos de vista más utilizados por el momento. Sin embargo, debo confesar que es mi POV menos favorito. Quizá por la forma en cómo muchos lo utilizan; esa "cercanía" se vuelve casi una intromisión y el constante yo-yo me parece absurdo.
Pero... a muchos les encanta. Siempre lo he dicho, la historia debe escribirse cómo debe escribirse. Existen historias que en realidad sí necesitan un POV en primera persona, y otros no pueden sino escribirse exclusivamente con otros puntos de vista. La voz narrativa es importante, y esta debe ser correcta para el buen desarrollo de la historia.

PRIMERA PERSONA, COMO ESTILO DE ESCRITURA

Escribir en primera persona no se trata solo de usar "YO", sino también de cómo se coloca en contexto. Hay una cierta relación entre tu (como el autor), el personaje y el narrador. "Yo" siempre será tu personaje; eso se sabe ¿Pero quién es el autor y el narrador en la relación? La mayoría de las veces, tu narrador es tu personaje. De lo contrario, ¿cómo sería primera persona? La diferencia está en cómo se usa. Así que no te mezcles con tu personaje, a no ser que tu libro se trate de tus memorias.

TU PUNTO DE VISTA NO ES SU PUNTO DE VISTA
Debes recordar, que la narrativa en primera persona solo aparece de dos formas: el narrador testigo, y el personaje principal. Pero ambos son "el punto de vista de alguien que habla en primera persona". Ya sea la experiencia propia del personaje, o la experiencia de otro sobre algo o alguien que relata tales hechos. Los libros de "Juegos de Hambre" con sus múltiples POV en primera persona, o "Las aventuras de Sherlock Holmes" con un narrador testigo. En cualquiera de estos casos, la visión del narrador siempre estará limitada a lo que ve y oye. Todas las referencias pueden ser cambiadas o percibidas diferente a quien es el emisor primario. Tal como un rumor, mientras el rumor pasa de boca y boca, la información final puede distar mucho de la primera opinión. También este tipo de narrador, debe cuidar de no traspasar la delgada línea de la omnisciencia que no le corresponde. Querrás explicar tus pensamientos y no deberías. Puedes describirlos, pero no digas por qué. Aquí hay dos ejemplos:
Estaba frente a mi, comía como si fuera lo último que haría en esta vida. No tenía otra cosa en mente, sino comer y comer. Me asombró ver que aquel plato se vació después de pocos minutos. Poco le faltaba pedirme un tercer plato.
Es necesario no detallar más allá de lo que el personaje percibe, no suponer, ni meter pensamientos que como personas normales, no leemos la mente de nadie, nos es imposible saber. Cambiemos a esta oración:
Se sentó al frente mío, mientras yo le acomodaba el plato de comida. No espero por los cubiertos, comenzó a comer a dedo, usando el pan para remojarlo en el caldo que emanaba la carne. No volvía a ver otra cosa que no fuera aquel plato que se iba vaciando en cuestión de minutos.  Tomó otro pedazo de pan para limpiar cada esquina, mientras entrecerraba los ojos. Me miró con cierta timidez, para volver a ver la  olla que humeaba sobre la estufa.
Solo recuerda que debes mantenerte dentro de lo que el personaje que narra percibe del mundo fuera de él. Trata de no explicar las acciones del por qué actúa o piensa de esa manera; a medida que el personaje se desarrolle, el lector comprenderá muchas de sus acciones.

PUNTOS IMPORTANTES A TOMAR EN CUENTA PARA NO DESBARATAR TU HISTORIA
Es de suma importancia que se analice bien la trama, los personajes y las voces narrativas. Todo esto nos conducirá a crear una historia que sea capaz de capturar la atención del lector e interesarlo de manera que desee seguir leyendo.
  • ¿POR QUÉ MI HISTORIA DEBE SER CONTADA EN PRIMERA PERSONA? Cuando elegimos un punto de vista desde la primera persona (protagonista / testigo), debemos tomar en cuenta que toda la historia debe ser analizada y contada desde ese nivel. Es muy recomendable para los textos en dónde la información debe ser condicionada a la visión de ese personaje, ya sea porque se trata de una historia policíaca, de crímenes, de suspenso o un análisis emocional profundo por parte del personaje. Para una historia romántica, no debería ser "per se" una historia narrada en primera persona, si el o la protagonista no hace un análisis interno de sus emociones, temores o dudas.  Si usamos este POV, éste debe justificar al personaje la razón de hacerlo, es decir, que la trama no permita otro narrador.  En el libro que escribí siendo adolescente, no podía cambiar a ese narrador en primera persona, porque la trama de la historia era que este personaje debía desconocer todo lo que lo rodeaba. A su vez manejar en su psiquis sus miedos, dudas y peleas internas sobre esos acontecimientos. Si no hubiera existido esa "pelea interna" del personaje, otro narrador podría ser usado, con las limitaciones de no revelar más de lo que ese personaje debía conocer (y también al lector), sin afectar realmente mucho sus conflictos internos, ya que no eran "lo primordial".

  • USA LA PRIMERA PERSONA PARA INTERESAR AL LECTOR - Es necesario al usar el POV de primera persona, crear una introducción del personaje que resulta de inmediato atractiva al lector. Se debe crear la empatía (o el rechazo) que deseamos en el lector de forma casi automática. No podemos lograr en un párrafo que sea amado u odiado, pero si que abra esa posibilidad, la curiosidad de saber quién es el personaje, y porqué debemos sentir por él aquello que sentimos. Un párrafo de David Copperfield de Charles Dickens, lo aclara: «Yo era un niño póstumo. Los ojos de mi padre se habían cerrado sobre la luz de este mundo seis meses, cuando los míos se abrieron sobre él. Hay algo extraño para mí, incluso ahora, en el reflejo de que nunca me vio; y algo extraño aún en el recuerdo sombrío que tengo de mis primeras asociaciones infantiles con su tumba blanca en el cementerio de la iglesia, y de la compasión indefinible que solía sentir por ello solo en la noche oscura, cuando nuestra pequeña sala era cálida y brillante con fuego y velas, y las puertas de nuestra casa estaban, casi con crueldad, según me parecía a veces, atornilladas y cerradas contra ella.»

  • QUE LA PRIMERA PERSONA, ABRE LA CURIOSIDAD DEL LECTOR- Cuando hacemos uso de este POV, debemos tener en cuenta que nunca debe ser plano. Estamos tratando con la personalidad de ese "personaje", y las circunstancias que lo rodean. Es por ello, que en el momento en que hacemos la introducción de nuestro personaje, algo debe ocurrir. (Este es un consejo a cualquier inicio, que no ocurra nada es aburrido). Debe, repito, debe ocurrir algo. El lector debe interesarse en lo que ese personaje está narrando. La descripción de cómo está sentado en una banca esperando el tren, no apasiona nada, sino ahondamos en algo "más", aunque la escena en si sea tan tranquila como eso. Por ejemplo: "El bullicio que me rodea, no confunde mis pensamientos. Tengo en claro aquello que he meditado largo rato; pero sigo sentado en la banca de la estación de tren, viendo cómo un ejercito de zapatos se mueven de un lado a otro. Espero el tren de las 11:15, solo faltan tres minutos para que mi vida dejé de ser lo que ahora es..." ¿Qué está esperando el personaje? ¿Al amor de su vida? ¿Abordar un tren hacia un nuevo destino? ¿Espera arrojarse a las vías?

  • REVELAR EN SU JUSTA MEDIDA - En el ejemplo anterior nos cruzamos con un personaje que sabemos que le ocurrirá algo tan drástico, y esas mismas suposiciones nos conducen a otras preguntas: ¿Llegará la mujer que ama?, ¿ese nuevo destino será un cambio positivo?, ¿por qué querría suicidarse y si logrará hacerlo? Cuando hacemos la introducción de un personaje, máxime en primera persona, no debemos abusar al dar información. A todos nos ha ocurrido que nos encontramos a una persona que hace tiempo no veíamos y nos cuenta todo lo que le ha acontecido, al final, nos despedimos y no recordamos la mitad de aquello que nos dijo. Bombardear al lector con información que no pueda asimilar no es prudencial; y mucho menos, estar contando una y otra vez lo mismo. Marca pautas, pero deja información más reveladora, perturbadora o atrayente para más adelante.

  • TU PERSONAJE, UNA VOZ ÚNICA- Siempre trato que cada uno de mis personajes, sean distinguibles por su forma de hablar. Debemos recordar que el lector no "ve" a nuestros personajes. Cuando logramos que sean identificables por su personalidad, (y no el "fulano dijo"), podemos decir que hemos hecho algo meritorio. Es indispensable que la voz del personaje, nunca sea la voz del autor. Cuando el autor imprime su voz, no solo la trasmitirá al personaje principal, sino a cualquier otro. Trata de concentrarte en la forma de hablar de otras personas distintas a ti. Analiza a tu propio núcleo familiar, pese a todos vivir bajo un mismo techo, cada uno tiene un voz propia: son calmados o expresivos, hacen uso de la jerga o son correctos en el lenguaje, usan muletas, tienen manías, etc. Una serie conocida es "Los Simpson", en la versión traducida en español latino, es tan distinguible la forma de hablar de cada uno. La voz inconfundible de Homero, nos hace leer aún los memes con esa voz peculiar. Pero, nuestro lector NO escucha voces, ni ve rostros, pero frases como: "¡¡¡UGHHH!!!" o "pequeño demonio", solo las podemos atribuir a un personaje de la serie.

  • QUE ESA VOZ TENGA ACCIÓN - Así como esa voz debe ser única, también debe ser activa. Las voces pasivas en primera persona, se transforman en texto plano y aburrido. Recuerda que aunque estamos "leyendo" las experiencias e impresiones de un personaje, éste no debe porqué ser pasivo, inactivo. Trata de evitar la voz pasiva en tus oraciones, es necesario el uso de todos los sentidos cuando escribes. Tenemos la costumbre de escribir tal y como contamos a una persona una experiencia: «Estaba esperando el autobús, pero me fijé que olvidé el celular». Esa es una oración pasiva. Las voces activas, denotan movimiento, acciones, reacciones, etc. «Caminé hasta la estación del autobús. Acomodé la mochila a mi espalda, mientras buscaba a palpo la billetera en el bolsillo trasero. Tuve la sensación de haber olvidado algo; por lo que comencé a tocar todos mis bolsillos y hasta en los de la mochila. Un gesto de molestia fue obvio, que acompañado con un suspiro molesto, hizo volver a una mujer que también esperaba. Debía regresar a casa, había olvidado el celular en la mesa de noche.» Si te fijas, la primera es cómo lo relataríamos a nuestro familiar que nos ve regresar a casa, pero la segunda es la forma cómo se crea una "ambientación" en un relato. El consejo de mostrar y no contar, se aplica en muchas situaciones (a veces, vale solo "contar"). Mostrar introduce al lector a "vivir" lo mismo que el personaje, lo obliga a pensar un poco más, imaginar las acciones, la sensación. Cuando se escribe un texto largo, no se debe ser tacaño con las descripciones, si estás logran hacer empatizar al lector.

  • QUE TU LECTOR SIENTA TU CONFIANZA - Una de las ventajas del POV en primera persona, es que el personaje puede exponerse ante el lector. Puede ocultar información ante los demás personajes, pero no al lector que le sigue los movimientos.  Compartirle esos secretos y revelaciones íntimas crean curiosidad. Como lectores, dejarse llevar por la confianza del narrador nos hace sentir parte (e incluso ser cómplice) de algo importante. En muchos casos, el lector puede sentir esa intimidad de forma agradable, como cuando el personaje "ama en secreto" a alguien, o desconcertarlo cuando el personaje es un criminal y nadie lo sabe, como en el libro de "American Psycho".

  • APRENDE A ELEGIR TUS PALABRAS - Así como expresamos el mostrar y el contar, debemos aprender a eliminar palabras innecesarias en la narrativa en primera persona. Como comenté al inicio, algo que me ha molestado mucho de esa narrativa es el exceso del yo-yo que tienden muchos autores al escribir. Cuando comienzas a usar ese yo-yo, el lector no deja de ver al personaje, y a su vez al autor detrás de él. Debes hacer un "filtro" de esas palabras que hacen que el lector lo perciba de esa manera. Muchas veces nos pasan inadvertidas, pero a medida que nos ejercitemos en revelar y encontrarlas, las descubriremos con mayor facilidad. Un ejemplo de ello es: «Yo vi un sendero empinado y verde, hasta la cima", corrijamos ese texto del "personaje" e involucremos al lector "El sendero era empinado y verde hasta su cima". En el primer caso, estamos viendo al personaje ver el sendero, en el segundo, obligamos al lector a ver lo que el personaje ve, que es distinto. Recuerda, evita el YO siempre que puedas, en el primer ejemplo, cuando hagas uso de los verbos limitate a dejarlos sin el artículo: "vi", en lugar de "yo vi". Recuerda que todas las palabras tienen su razón de ser, no es necesario que siempre-siempre pases por el filtro cada oración que escribas. Hay frases que son necesarias, aun con la repetición de palabras, cuando se quiere enfatizar un hecho, por ejemplo: « Veo las repisas y veo el mostrador, pero no veo el espejo". Esto describe el acto de ver de manera explícita: podría escribir 'Las repisas están ahí y el mostrador pero no el espejo', pero la frase anterior transmite  más la frustración del personaje al no encontrar lo que está buscando. Hay un sentido más agudo de los ojos del personaje vagando sobre ese mueble sin encontrar lo que busca.

  • PRESENTE A OTROS A TRAVÉS DE SU PRIMERA PERSONA - Recuerde que la narrativa en primera persona, debe introducir todo lo que acontece alrededor de ese personaje, incluidos los demás personajes de la historia. El hecho de que esté comenzando su historia con la perspectiva en primera persona de su personaje principal no significa que el enfoque deba estar solo en él. Cree intriga haciendo que tu protagonista se refiera a un personaje secundario en su apertura. Si su personaje principal menciona a otro miembro del reparto de tu novela que aún está por aparecer, los lectores anticiparán el desarrollo de tu historia y las nuevas entradas y salidas que esa historia puede contar. Nunca minimice a otros personajes frente a su personaje principal en primera persona. No todo debe girar alrededor de ese personaje, pese a que sea su "visión" de ver las cosas. Hay una frase que dice: "La verdad existe según el ojo que la ve". Así como nosotros tenemos una idea de alguien, tu personaje también puede tener su propia visión, más no ser esta la verdadera. Trate que sus personajes revelen sus verdaderas personalidad, aun fuera de la versión que el protagonista puede tener. Por ejemplo, una chica es el personaje principal (primera persona) y ella no gusta de otra persona en su oficina, a quien cree es un "lamebotas", pero solo es su percepción. Pongamos el ejemplo: «Nicolás estaba en la fotocopiadora desde hacía mucho rato. Parecía que le gustaba perder el tiempo con todas las secretarias, haciéndose a un lado para que ellas sacaran "una fotocopia", mientras él dejaba a un lado el informe de quien sabe cuántas páginas. Esa sonrisa que arrugaba sus ojos, mientras saludaba a todos. De nuevo retiró las hojas de la máquina para que la nueva jefe de operaciones, Stella, sacará unas copias. Esa actitud sumisa no me convencía, algo se traía entre manos. La aseadora arrastraba el carrito de limpieza y él se volvió a sostenerle la puerta; un gesto que Stella no vio por haberse marchado. Una "caballerosidad" sin testigos; aunque él parecía un bobo que nunca dejaba de sonreír.»

  • ANTE LA DUDA, RECUERDA QUE SOLO ES UN BORRADOR - El borrador o primer escrito puede contener todo tipo de errores, ya sea porque hemos cometido errores ortográficos, de redacción o carece de un esquema de la trama. Debes recordar que todas las historias se dividen en capítulos y a su vez en escenas. Mucho material puede o debe ser eliminado sino aporta nada sustancial a la trama, es un relleno innecesario o está mal estructurado. Es importante saber elegir la voz narrativa y el punto de vista de las historias. Si tienes la duda si tu trama puede sostenerse con un narrador en primera persona, puedes optar por tomar una escena ( o un capitulo si no es muy largo) y modificarlo a otro tipo de narración. Recuerda que puede existir el narrador omnisciente con puntos de vista múltiples, el omnisciente total con un solo punto de vista. Aprende a conocer todos los tipos para que así puedas buscar el indicado para tu historia. Si te interesa saber o ahondar sobre este punto, visita en antiguo enlace sobre "Puntos de vista y la voz narrativa".
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lunes, 6 de agosto de 2018

Escenas - Las perlas de los capítulos (Serie 1/2)

Tengo un afán por contar historias, aunque sean tan triviales, cómo el porqué se me ocurrió escribir una entrada. Y está fue inspirada por la historia de una ostra que en su interior contenía un enorme numero de perlas de varias formas y tamaños.
Pensé en el sufrimiento de la pobre ostra, tener una invasión de tantas perlas dentro de su pequeño cascarón y lo incómoda que debió sentirse tanto tiempo mientras se formaban en su interior. Honestamente, odio las perlas, porque el pobre animal es muerto por la vanidad de la gente. Me parece un negocio cruel... como lo es la industria peletera y la de cuero. (Pero no voy a sermonear, así que aquí me detengo).

miércoles, 11 de julio de 2018

¿Prosa de colores? Azul y Beige. Conócelas

Unos días atrás publiqué sobre la "prosa púrpura/violeta/morada/lavanda" en la entrada en donde desmadejamos qué es y el riesgo de usarla. Si no has leído la entrada, dale click sobre esta entrada.
Hoy, analizaremos los otros dos "colores" que son muy usados entre los literatos de habla inglesa para expresar algunas formas de narrativa: La Prosa Azul y la Prosa Beige.

martes, 3 de julio de 2018

Agujeros en las tramas (Plot Holes): Qué son, cómo evitarlos y solucionarlos

Lo usual es siempre hacer una entrada inspirada en algo que me ha pasado. Esta vez no tengo el deseo de explayarme, ni contar cómo surgió la idea; pero si resumo el tema es que ya lo han leído en el título de esta entrada.
Durante mucho tiempo, yo les llamaba "incoherencias", hasta que descubrí que tiene un nombre asignado, algunos le llaman Agujeros de trama,  Hoyos de argumentación o los Plot Holes. Para esta entrada usaré el término Agujero de trama.

Cortesia de BBC Imagen

Analicemos, entonces ¿Qué son los agujeros de trama?
Según Wikipedia: «En la ficción, un agujero de la trama, es una brecha o incoherencia en una historia que va en contra del flujo de la lógica establecida por la misma en la historia. Tales incoherencias incluyen cosas como eventos ilógicos o imposibles y declaraciones o eventos que contradicen los eventos anteriores en la historia. El término también se aplica más libremente a los "cabos sueltos" en una trama: elementos de la historia con líneas laterales que permanecen sin resolver al final de la trama.»
Para el lector es: ¿Qué pasó con la carta misteriosa que tenía el abogado? ¿De dónde salió ese tío que le heredó esa fortuna? ¿No es que era la hermana muerta y ahora es la tía perdida?... etc., y las preguntas que el lector no satisface, no encuentra lógica, y/o se pierde con las explicaciones o la falta de ellas por parte del autor.
En el lenguaje del escritor, es cuando éste ha dejado en su historia una brecha o inconsistencia que crea una contradicción/duda que no puede aceptarse con ninguna explicación. Estos se ven como parches en una historia y el autor debe evitarlos si desea una historia creíble y realista. Sin embargo, común en algunos géneros como la fantasía y el horror, entre otros, los huecos en la trama son más aceptables, para mantener al lector ignorante de ciertos acontecimientos de forma consciente por parte del autor, pero cuando es una errata del escritor, el lector no suele perdonarlos.


Cómo se traduce esto en un escrito. veamos ejemplos.

Voy a asumir que la mayoría de ustedes vieron la Saga de The Matrix, para poder usarla como ejemplo (si no la han visto, advierto que hay spoilers): Esta película de ciencia ficción, nos abre la posibilidad de reconocer que no vivimos en un mundo real, sino uno ficticio. Se expone que hace muchos años atrás, las maquinas se rebelaron contra la humanidad. Para tratar de vencerlos, los hombres idearon que si estos no recibían más luz solar, su fuente de energía, serían vencidos. Más ellas de alguna manera lograron capturar a los humanos, e instalarlos en unas plantas especiales, algunos desde su nacimiento, para que la bio-energía nuestra, les sirviera a ellos como nueva fuente de poder. La finalidad de la Matrix no era sino una realidad virtual filtrada a esos seres humanos que no se veían esclavizados, sino viviendo una vida normal como cualquier mortal. Una vez que eres rescatado de la Matrix, solo puedes "reingresar" a la misma a través de insertarte un cable conector directo al cerebro, en una silla especial, y que el Operador, te envíe a la Matrix según algunas coordenadas; para salir del mundo virtual, debes hacerlo usando un teléfono y llamando al Operador. La incoherencia con respecto a esto es el personaje de Cypher en Matrix Reloaded, quien a cambio de una nueva identidad dentro de la "Matrix" traiciona a sus amigos con uno de los agentes  Smith. La pregunta es: ¿Cómo logro infiltrarse solo a la Matrix sin la ayuda de nadie (insertarse ese tubo siempre se vio doloroso y "asistido") y sin un operador que lo enviará al lugar correcto; asumiendo que podía crear de antemano las coordenadas...? ¿Cómo salió de Matrix sin llamar al Operador? El espectador caprichoso, puede sacar una lista larga de las incoherencias en la saga; pero por ahora, nos quedamos con este único ejemplo.

Un ejemplo ficticio, en una novela, sería: La historia que trata de unos ladrones medievales (sí, esa época que le gusta a tanta gente), que son testigos de que Lord Selphych ha traicionado al Rey, secuestrando a la princesa, con el fin de matarla en medio del bosque. Uno de los ladrones la reconoce y sabe que vale más viva que muerta; por lo que la rescatan. La trama es, regresar a la princesa al palacio y evitar que el Lord los encuentre en el camino y los mate a todos.  Ya con esto podemos ver que existen muchas incoherencias; para empezar, ¿Cuánto pueden tardar en llegar del punto A al punto B? Una mañana, un día, una semana... ¿Cómo y cuando se entera el Lord que ellos la han salvado y que irán a dejarla sana y salva al castillo del rey? ¿Por qué unos ladrones, que seguro hay precio por su cabeza, rescatarían altruistamente a la princesa?

Con una trama tan simple, se pueden encontrar una serie de incoherencias. Cuánto no más con tramas más complejas, que pueden hacer caer al autor en un rosario de agujeros de trama que arruinarán su historia. Por ello, es necesario, que siempre se tome en serio la "pre" escritura, es decir, crear la trama y tomar nota de ello, así como  todas las subtramas que nuestros escritos van a desarrollar.


Puntos a considerar:
  • Clara estructura del argumento: debemos tener las ideas claras de sobre qué va la historia. En nuestra mente existe, el principio, el medio y el final. No es que sepamos toda la historia, ya que muchos la desarrollan mientras escriben; pero si tenemos la línea clara sobre qué, cuándo, quiénes, cómo, y porqué ocurren los sucesos en la historia, y el final de todos ellos.
  • Notas y más notas: para crear la estructura del argumento, necesitaremos hacer uso de las fichas. Un borrador de la idea principal puede ser un buen arranque. Mientras más personajes tenga la historia, con subtramas anudados a la historia principal, más información deberemos tener a mano. Es importante resaltar aquellos datos relevantes dentro de las tramas, y desarrollar concienzudamente la introducción, el nudo y el desenlace de las escenas/capítulos/novela en si mismos.
  • Claridad y fluidez: uno de los errores de la escritura extensa, o  aquella complicada, es saber amalgamar toda la información. Si bien son necesarias las élipsis o flashbacks, la narración informativa (evitemos el infodomping), y la trama propia de la historia, todo debe fluir de forma natural. Explicar en exceso es tan malo, como no explicar nada; por lo que la claridad es fundamental para que lo que escribimos llegue al lector sin demasiado adorno o la carencia de información necesaria.
  • Credibilidad y realismo: sin importar si nuestro género es realista, de ciencia ficción o fantasía, no podemos hacer uso del Deux Ex Machina, como el rompimiento de leyes físicas sin una justificación creíble. La información contenida debe ser coherente con los tiempos y la historia. La preparación de la creación los mundos es indispensable, por lo que la investigación es un paso que no se puede saltar.
  • Fidelidad a la historia y al personaje: cuando rompemos ese círculo es muy fácil caer en los agujeros de trama. Tanto la historia, como los personajes, no pueden romper su propia naturaleza. Es muy recomendable las fichas de personaje, en donde anotaremos las intenciones y motivaciones de cada uno, así teniendo en mente esto, será más difícil salir de ese parámetro.
  • El final coherente: si no tenemos una historia lineal, es muy probable decepcionar al lector si durante todo el trayecto de la trama, para que el final no sea congruente con todo lo relatado.
Estos consejos son útiles cuando estamos en la pre-escritura, nos servirán para adelantar un paso a tratar de evitar dejar agujeros de trama, si tenemos un plan trazado. Pero muchos de nosotros, ya tenemos proyectos escritos y finalizados, así como otros que están en proceso de escritura, desarrollando la trama con muchos capítulos avanzados.


Qué hacer para solventar los agujeros de trama o argumento en un escrito en proceso o concluido
Ante todo calma. Todo lo que escribimos, debemos considerarlo "borrador". El proceso de corrección es también parte del proceso de escritura, y no debemos temer llegar a ese punto. Muchos no contamos con un editor que cada tanto recibe una escena o un capítulo que nos pueda indicar qué debe ser modificado, así que nosotros mismos debemos ejercer esa función en muchos casos. Por lo que debemos considerar algunos puntos.
  • Identifica la causa: durante el proceso de re-lecturas, debes analizar si todo tiene una explicación. Tú conoces tu historia, no así el lector que llega a ese punto X. Si este punto en cuestión genera preguntas, estas deben de tener una respuesta lógica. Por ejemplo: Los ladrones que han rescatado a la princesa, se roban los caballos de los soldados que han matado; pero en otra escena, indicas que la princesa cabalga con el ladrón que la reconoció. ¿Por qué? ¿Llevan los otros caballos como alimento, como trueque o venta? ¿Desconfían que ella huya de ellos? ¿¡La princesa no sabe montar!? (aunque es parte de su educación aprender a hacerlo). ---> Cada pregunta debe llevar del punto A al punto B. Si llevan los caballos como comida, trueque o venta significa que estarán muchos días viajando hasta llegar al reino. Esto debería responder a una pregunta previa entonces, porqué el Lord llevó tan lejos a la princesa para darle muerte, etc.
  • Identifica los hechos: las tramas que hemos escrito contienen escenas que para el lector tienen acciones ilógicas. Siguiendo nuestro ejemplo: Los ladrones han rescatado a la princesa y huyen con ella, escondiéndose en el bosque. En un punto, se dan cuenta que el Lord ha enviado a unos caza recompensas detrás de ellos por lo que se sienten atrapados. Es importante revelar al lector, de alguna manera, que uno de los soldados no murió, o previo a su muerte, dio aviso al Lord. En el caso de un narrador en primera persona, se deberá recurrir a una escena donde los ladrones se enteran de esto (digamos que el ladrón líder es quien relata), cuando un campesino desiste de comprarle el caballo porque sabe que son del Lord y que ha escuchado el rumor de los caza recompensas ---> Volvemos a responder punto A a punto B. Este campesino es de fiar y por ello lo revela, o por su parte es uno que quiere la recompensa y desea tenderles una trampa, etc. Para el narrador omnisciente, se debe incluir una escena en donde ese soldado da parte a alguien que debe dar aviso al Lord de lo ocurrido. Siempre debes pensar en todos los escenarios posibles del porqué se toma esa decisión y no otra: es decir, ¿tienen conocimientos, recursos o ayuda que pueden usar para escapar? ¿Qué hace que el medioambiente sea tan ineludible? ¿Qué está haciendo el Lord para perseguirlos, pisarle los talones, pero NO dar aún con ellos? ¿Qué detiene a los caza recompensas? Con todas las preguntas existentes que hacen ese agujero en la trama, hay que elegir lo que debe ser cambiado, sea adicionando o incluso eliminando. Hasta llegar a la conclusión que esa situación es es la más indicada para la historia.
  • Adiciona lo que haga falta: Cuando el autor escribe sobre la jugada, es mucho más fácil realizar agujeros de trama, porque se concentra en "esa" escena y no en el todo de la historia. Es por ello que es muy importante que todo cuente. Cuando ya tienes algo escrito, la resolución de un conflicto "imposible", debe de tener coherencia. Volvamos al ejemplo: el ladrón se separa de su grupo con la princesa y otro de sus compañeros; mientras los demás trataran de despistar a los caza recompensas. Hay una cueva que muchos creen está maldita, el que entra no sale, pero deciden atravesarla porque es el único camino. Lo primero que pensará el lector es qué una cueva no conduce a ninguna parte, pero descubre que si salen de ella, a un río, por lo que pensará es un Deux Ex Machina. Pero el autor, desea que su historia tenga una cueva, capricho, gusto, lo que sea.  El autor debe ser capaz de demostrarle al lector qué esa cueva fue una buena decisión, y que nuestro ladrón sabe lo qué hace. Digamos, porque ha sido anteriormente una ruta de escape que ellos han usado para huir de las autoridades, y la gente, por la mala fama de la misma. Sus grutas están marcadas, posee un mapa, o las conoce como la palma de su mano. Y su finalidad es llegar al río, donde ellos han escondido una barcaza que les servirá para avanzar más rápido que a caballo; además porque el Lord y sus cazadores no pueden seguir la pista sobre el agua. Esto sería mucho más creíble que encontrar la salida de sopetón, llegar a un río donde algún pescador ha dejado su barcaza amarrada en la orilla, mientras ha ido al baño... y como son ladrones, les es fácil robarla. Si te toca reescribir, adicionar información deberás hacerlo, ya sea como un dato previo en otra escena o la explicación del plan. Es posible que tenga que recorrer un largo camino, tenga que agregar grandes pasajes para dar a la solución una historia de fondo satisfactoria, pero hay muy pocas situaciones tan imposibles que no puedan explicarse.
  • Cuando no se puede explicar lo inexplicable: manos de tijera. Si existe una escena con un agujero de trama y no hay forma de arreglarlo, se debe considerar eliminar esa situación de su historia. Cuando el lector percibe un agujero en la trama, ve al escritor detrás de la historia, y comenzará a estar más atento, por lo que es poco probable que pueda volver a aceptar el mundo ficticio. Debes tomar esa escena o situación y reescribirla desde cero. Eliminar de raíz aquello que provoca el agujero de trama, elimina el problema. Tienes la oportunidad de reinventar diferentes opciones. Imaginemos, nuestro ladrón y compañía no entran a la cueva, se desvían por un sendero entre las montañas, mientras sus compañeros, sueltan a los caballos extras en otra dirección, a uno de ellos le han atado los guantes de la princesa para despistar. Mientras ellos retoman el camino hacia un punto de encuentro.
  • Cuando no se puede explicar lo inexplicable: distrae. Tal vez meterle tijera no sea algo que desee o pueda realmente hacer. Desea esa cueva, la necesita (porque en lugar de ser como Ali Babá y los cuarenta ladrones, se han visto orillados a refugiarse en ella, porque pese a la maldición, tuvieron que huir de unos campesinos que trataron de darles captura a sabiendas que ellos hasta ahí no los perseguirían), pero no sabes cómo resolver la imposibilidad de salir de un lugar "maldito". Distrae al lector. ¿Cómo lo logra? evitando que siga buscando una respuesta lógica al ¿cómo? Creando otro conflicto-emocionante, que a su vez, conduzca a una resolución más aceptable para el lector, o también una explicación vaga adicionada con algo emocional, puede producir empatía. Veamos los escenarios: conflicto-emocionante. El ladrón, su compañero y la princesa, huyen de los campesinos, es ella que no conoce la leyenda quien entra primero, ellos pese a que lo saben, no pueden dejarla sola. Los campesinos discuten si entrar o no, desistiendo porque un ruido y un viento helado sale de la boca de la cueva. Adentro, ellos se pierden entre los pasadizos, buscando a la princesa hasta encontrarla en medio de la oscuridad. Valiéndose de las herramientas que llevan entre todos, encienden una antorcha en busca de otra salida, haciendo planes de escape o enfrentarse a los hombres que les esperan afuera. Pasan las horas sin éxito, la cueva cada vez es más helada y oscura, y un viento desconocido les apaga la antorcha con un tremendo silbido. Descubren que hay un hilo de luz, al acercarse ven un agujero en la roca por donde el viento sopla, descubren que pueden salir de ahí, para enterarse que esa salida es una pendiente de tres metros de altura. Ahora el lector, no sentirá sino el conflicto que ellos están atravesando y los peligros que conlleva escapar por esa salida. (Y hay que sacarlos ahora de ese conflicto de forma creíble). En el escenario: empatía. Se deberá apelar a las emociones del lector, a aquellas cosas que damos por hecho, recurriendo por ejemplo a la fe, el destino, la intuición, las creencias, etc. Tenemos a nuestro grupo, huyendo de los campesinos. Los persiguen hasta la cueva, pero no entran a ella por las leyendas (ahí apelamos a las creencias de ese mundo). Los ladrones y la princesa, se adentran esperando que aquellos se marchen, pero siguen escuchando sus voces amenazadoras, por lo que buscan otra salida. Al no encontrarla, la princesa se asusta mucho, y lo único que se le ocurre es rezar (las creencias de ella), los ladrones incrédulos siguen buscando la forma de cómo salir por su propia cuenta. El líder sigue "sus instintos", las pistas que la propia piedra le indica, está más firme, más caliente, hasta que ven una luz; por lo que logran salir de ahí...
  • Apóyese en la lectura de otros: En la medida que pueda, apóyese en lectores Beta. Preferiblemente aquellos que están acostumbrados a leer el genero de su trabajo. Un lector que sus libros favoritos sean los de Sherlock Holmes, no se creerá la magia de su mundo de fantasía, o el que lee realismo político, aceptará la rendición de una novela rosa. Busque el lector según su nicho, al estar más familiarizado con el género, le ayudará a detectar los agujeros en la trama y podrá sugerirle soluciones. Tenga confianza en el lector.

Por mi refranera tradicional familiar, apelaré al dicho; Mas vale prevenir que lamentar. En la medida que su historia sea lineal, que reconozca que los detalles cuentan, conocer a fondo la historia y a los personajes, junto a la investigación que es necesaria, todo el conjunto será un cinturón de seguridad. Cuando conocemos los peligros, tratamos de evitarlos, aunque los accidentes suelen suceder. Por lo que conocer qué hace un agujero de trama, nos ayudará a tratar de evitarlos; pero es muy probable que con esas revisiones concienzudas, encontremos algún bache en la historia; por lo que espero pueda recordar alguno de los consejos aquí detallados.

Espero que esta entrada le sea de utilidad, le inspire y motive a sacar lo mejor de usted, a que aprenda a dedicarle a esa pasión tan hermosa como son las letras. Siempre digo, que quien ama escribir, no puede dejar de hacerlo. Descubra su pasión, persiga sus sueños, y nunca ponga en su boca la expresión: No puedo.
Les invito a que nos cuente sobre sus experiencias en la caja de comentarios, será genial saber de ustedes.
Un abrazo y hasta la próxima. ¡Nos leemos!
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lunes, 14 de mayo de 2018

Volvemos de nuevo. Y otra vez basándome en mis vivencias, estoy escribiendo sobre un tema que se ha vuelto recurrente en las charlas que he sostenido con algunas personas: Me describieron a alguien. Entre los comentarios que hacíamos, discutimos lo que recuerdan las mujeres y aquello que recuerdan los hombres. Parece que no es lo mismo. En conclusión, los hombres tienen más recuerdos que las mujeres.
Imagen de Devian-art, artista: Cyzeal, obra. "A woman"


Imagen de Devian-art, artista: Cyzeal, obra. "A woman"


Aquello me hizo pensar, (e investigar) sobre ese tema en nivel literario. En mi caso particular, me encantan las descripciones. Siempre y cuando estén bien realizadas, ocupen el momento adecuado en la historia y tengan la dosis exacta. Sobre todo en las descripciones físicas.  Y recordé lo que se ha criticado en alguna literatura, ya sea de forma profesional o no (publicados por Editoriales o autopublicaciones en línea).
Algunos escritores, deciden por iniciativa propia, o porque existe una vasta cantidad de "editores" que lo odian, prefieren no hacer descripciones de nada, o casi nada. Otros piensan que es mejor que el lector se imagine al personaje como le de la gana (con el perdón de ellos, pero creo que son perezosos) y, otros se toman demasiado en serio el asunto de describir a un personaje.
Debido a que tengo una ligera (y creciente) sinestesia, para mí todo se mezcla con mis sentidos. Mientras escribo este texto, en mi mente hay imágenes de cada palabra, a veces un olor o una sensación gustativa. Pero cuando todo se junta en una frase, esas palabras se convierten en imágenes es tan claras como si lo viera con mis ojos, o viera un video. Por lo que sin que yo lo proponga, un personaje X, aparece en mi mente con "su propia" imagen. Simplemente lo veo. Y luego a partir de esa imagen, es que decido o no revelar algunos aspectos físicos de ese personaje. Para mí es super sencillo, porque es como ver una foto y describirla. Pero, para otros, les cuesta mucho imaginarse a sus personajes, o siempre usan el mismo "modelo", ya sea por favoritismo, o por las influencias del marketing.
Para ayudar a aquellos que tienen dificultades para "ver/conocer" a sus personajes, daremos una serie de consejos sencillos y prácticos que pueden usar, hablaremos de cómo y cuando describir físicamente y los errores que cometemos al hacerlo.

PUNTOS DE REFERENCIA
*Fotografías - Como mencioné, se me hace fácil porque es como ver una foto. Así que es una ayuda visual que no debes descartar. Gracias a Google Imagenes, Pinterest, Free Pictures, y cualquier otro sitio similar, puedes buscar una foto que reuna las cualidades de tu personaje, basado en: edad, sexo, grupo etnico.  Si eres de aquellos que gustan hacer fichas de personajes, es excelente que te imprimas esas fotos y las adjuntes. En mi caso, el programa de escritura que uso (Ywriter), permite crear esas fichas y puedes adicionar una imagen. Es muy fácil volver a ella, para buscar algo extra.

*Usa una descripción favorita, pero con medida - Todos tenemos gustos particulares. Mi hermana siente apatía por los pelirrojos, le son las personas menos favorecidas del mundo y jura que jamás de los jamases se casaría con uno. Pero a su hija, al contrario, le encantan. Mis personajes masculinos (principales o no) vienen como el arco iris, pero por una extraña razón, mis personajes femeninos (solo los principales) siempre son de cabello oscuro. Cuando noté eso, pensé si estaba usando mi propia imagen (algo que nunca aconsejo hacer), y comprendí que no. Llegué a la conclusión que tanto el cabello oscuro como los ojos marrones son los más extensos en el mundo. El 60% de la población mundial tiene esa característica, y para mí, consciente o inconsciente, creo que más mujeres se identificarían con ellas. Y de paso hacerlo "mi sello". Aunque ya he escrito, en relatos cortos, sobre personajes femeninos que no son ni castañas, ni de ojos oscuros.  Ahora, lo imperdonable, sería que SOLO mis heroínas sean de X físico y el resto no (que elija a las malvadas siempre pelirrojas, por ejemplo). Que el protagonista siempre sea rubio, oji-azul, con hoyuelos y con cuerpo de Adonis, y el malvado sea feo, pelo grasoso y con marcas en la cara, por dar un ejemplo.

*Cóctel versus Shot: Sin importar el enorme esfuerzo que hagamos por describir a un personaje, el lector nunca visualizará la misma imagen que tenemos en nuestra mente. A menos que digamos:  "Y ella era igual a Marilyn Monroe", ellos terminarán tomando esa descripción a sus propios estándares. Así que puedes hacer uso de varias personas, sean tus familiares, modelos, fotos al azar en la red o artistas.  A veces, lo mejor de una persona no "combina" con lo mejor de otra; ya lo hemos visto en esas pruebas de mezclar a "la mujer/hombre perfect@" y el resultado no es lo mejor... pero, el lector no tiene esa capacidad. Así que si describimos el hoyuelo de la barbilla de Kirk Douglas, la nariz de Charlton Heston y el cabello de Rock Hudson... el lector los verá como deseé.

CÓMO Y CUANDO DESCRIBIR AL PERSONAJE
*Al que madruga, Dios le ayuda: A más temprano se introduzca la descripción física de los personajes, el lector de habituará a ella. Hace un tiempo leí el libro de un reconocido (y Nóbel) autor, y durante las primeras páginas describió a la personaje que asistía a la protagonista como:"vestía pantalones caqui y sombrero de junco". Y durante páginas no hubo otra descripción; para después hacer un casi retrato hablado del personaje, hasta con la enorme cicatriz que tenía en su mejilla derecha, en la página 20. A esas alturas, mi mente ya había llenado el vacío del físico de ese personaje; porque me disculpara, Mr. Nobel Winner, pero unos pantalones caqui y un sombrero de junco no flotan en el aire... No traiciones la imagen que el lector ya creó del personaje. Si no lo describes durante su presentación, no lo hagas durante el resto de tu historia.

*Todo con medida, nada con exceso: Un libro o novela, contiene una cantidad N de personajes. Los relatos, cuentos, micros mucho menos. Y dependerá de la extensión de la obra, si se puede aceptar o no una descripción física, sin embargo, sí existirá la descripción general: Por ejemplo, si es una mujer, un niño, un soldado, etc.  Para las obras de más extensión, dependerá del gusto de su autor, realizar o no las descripciones. (A mi parecer es preferible sí dotarlos de un físico). Cuando se realiza esa descripción, no debe hacerse de tal forma como si de una lista de supermercado se tratara. Dosificar la información principal o relevante, aquello que sí deseamos que NO pase desapercibido. Pero no usaremos un párrafo entero para describir a un personaje en particular. También debemos considerar que no todos deben ser descritos al detalle, sino dotarlos de aquello que es importante para "ubicar" al personaje, sobre todo cuando hablamos de los secundarios o de relleno.

*Aprende de los errores ajenos: Todos hemos leído en alguna ocasión un libro en donde el autor describe de una forma que no nos gusta. Las metáforas en las descripciones, deben tomarse como "medicina", en su dosis exacta. Como mencioné hay autores que prefieren saltarse esas partes de las descripciones; pero esto forma también parte de la creación del personaje. Hay que trabajarlos, darles forma, no puedes permitir que tus personajes sean planos, solo por la pereza o la falta de organización/estructuración a la hora de crearlos. Pero no debes caer tampoco en los excesos con detalles minuciosos que están fuera de tono. Si existe un momento para hacerlo, aprovéchalo; pero no adornes demasiado.

*Recuerda que tu personaje es una persona: A menos que sea un alienígena o un robot, acostumbramos a escribir sobre personas. Trata en la medida de lo posible, apoyarte de el propio personaje o una tercera persona para describir, no te apoyes únicamente del narrador. Ya sea porque es un pensamiento o hablado, puedes usar ese momento para describir algo físico de tu personaje. Un chico adolescente no tiene la misma perspectiva física de si mismo como lo hace un adulto, cargado de canas y arrugas. Cada uno verá algo distinto. El chico quizá piense en ese monstruoso punto negro en la aleta de su nariz, mientras que el adulto mayor, se siente orgulloso del surco entre sus cejas, por todos sus años de concentración.  Aprende a verlos también a través de sus propios ojos, o de sus cercanos.

*Piensa en el genero de tu escrito: Quizá seas un escritor como yo, a quien le gusta las descripciones, porque están en mi mente y pienso que es por algo. Pero, al igual cuando creamos mundos (por cierto, dale click aquí para iniciar la lectura de la serie), la preparación de los personajes es fundamental. Un género romántico o novela rosa, acepta determinadas descripciones, no así géneros de terror. La fantasía, la ciencia ficción usarán otras formas. Pero, en todas, se describirá a los personajes.  Ubica la  forma narrativa acorde al género para el que escribes, considera también, como dijimos, la extensión de cada trabajo.

*Evita los clichés: A una persona se le ocurrió describir por primera vez: "dientes como perlas" (yo opino que fue Poe), y ahora es un cliché. Los labios de rosa, su piel de terciopelo, sus ojos ruiseñores, sus músculos de acero, etc, son cohetes quemados. Si no se te ocurre una metáfora original, no la uses. No pasa nada si te vas con lo más simple.




 El brujo de Gerald de Rivia (video juego), fondo de pantalla de WallHere, por PhoenixBlood


EJEMPLOS Y CÓMO CORREGIRLOS

*Si puedes decirlo simple, hazlo:
  • «A simple vista, se podía llegar a pensar que los ojos de Celaena eran azules o grises, quizá incluso verdes, según el color de su atuendo. Pero si uno se fijaba atentamente, el brillante anillo dorado que rodeaba sus pupilas contradecía aquella primera impresión.» (El trono de Cristal, de Sarah J. Mass)--> La larga descripción de heterocromía central.
  • No es un error tratar de ser minucioso en una descripción, el problema es usar ese mismo "método" en cada descripción que se haga. Hay que evitar que cada vez que describimos, nos tomamos demasiado para hacerlo. En el caso de este libro, la autora describe demasiado al personaje, cómo es, cómo viste, cómo piensa, cómo se siente; pero descuida otros factores, como describir el mundo en dónde viven, cómo son sus costumbres, etc., pero tratándose de personajes, solo aquellos "agradables" tienen peso descriptivo, más no aquellos que son los "menos agradables" de la historia. Lo que la historia se vuelve cansina al ver al bueno-siempre bueno/perfecto y al malo-siempre malo/defectuoso. Nunca te olvides que todos los personajes son ambos en determinados momentos; esto les da credibilidad.
*Los personajes no son solo ojos, cabellos o estatura:
  • «Se tropezó con aquel chico rubio, de cabellos ondulados, ojos verdes y cuerpo atlético, su cabeza le golpeó el pecho, porque era alto, como de 1.75 metros.» **Parafraseando un texto que leí hace mucho en Wattpad, no recuerdo título, ni autor.
  • El error de las descripciones físicas, en meterlas dentro de una acción. El mismo acto de un "tropiezo" como en el ejemplo, es de segundos; por lo que la descripción debió ofrecerse posterior a la acción. Si ya conoce al personaje, debe describirse antes. No nos concentrarnos solo en estos puntos específicos. Es necesaria la distribución de las características, e incluir dentro de "la descripción" del personaje, otros factores como lo es la personalidad (alegre-> no digas que lo es, demuéstralo), las creencias (su religión o ideas políticas, haz que participe de ellas), las costumbres (sus hábitos, muestra cuándo los realiza), las manías (se toca el cabello por ejemplo/las manías no las uses seguido para no cansar o aburrir al lector), la forma de hablar (usa frases específicas, mismo trato que a las manías), etc.   A los personajes secundarios, dótalos de una o dos características, y puedes añadir una tercera muy especial, si deseas destacar algo muy particular suyo y que no se comparte con el resto (que es cojo, un lunar visible, una marca, etc).
*La nula descripción física, y más lo externo:
  • «El mago la miró. Jeans descoloridos, camiseta y el aire de desafío que toda persona tímida acostumbra usar cuando no debía. «Debo tener el doble de su edad», pensó el mago.» (Brida, de Paulo Cohelo)
  • Tal como dije al principio, en el caso de este libro, hasta donde lo he leído, NO existe descripción física. Y ya que aún no aparece, espero que no la tenga; porque ya me hice una idea de cómo es Brida. Si eliges no describir físicamente a tu personaje, debes dotarlo de otras características, ya mencionadas. Sí por el contrario, eliges describirlo, sigue las recomendaciones que anunciamos anteriormente.
CONSEJO FINAL
Disfruta las descripciones:
  • Leí que los editores, (blog americano) tienden a rechazar a aquellos que describen demasiado. Tanto en mi opinión personal, como el autor de ese blog, creo que un editor que no le gusta "leer mucho", no debería ser editor. Editar no solo es "cortar" (estoy en planes de hacer una entrada al respecto). Así que no creas todo lo que leas acerca de qué sí, y de que no, gusta a los editores.  El escritor es dueño de su escrito, y también de su estilo. Y NO todos los editores "odian" las descripciones, de ser así no tendríamos libros como los de Dan Brown, Pierce Brown, o hasta el propio Tolkien. Y me refiero a que estos autores se toman el tiempo correcto para describir el mundo en que se desenvuelve la historia, y no solo el desarrollo del personaje.
  • Si eres de los escritores perezosos que prefiere no describir nada, y basar tus historias en diálogos, te aconsejo que pruebas las técnicas de desarrollar al personaje, sin olvidarte del mundo en donde se desenvuelve. Un escritor serio, no debería pensar que debe escribir todo solo para "entretener" en plano. El lector no debería se llevado en corriente solo por la historia, sino sentirse parte de ella, y la ayuda que la narrativa ofrece, es una herramienta poderosa. En la actualidad hay muchos "best sellers" con narrativas pésimas, pero vendrán otros que con la misma facilidad los van a destronar.  Y al menos, en lo que respecta a mí, no le tengo el menor respeto a un escritor que no tome en serio su trabajo. No terminaré de leer una narrativa incoherente, unas descripciones nulas o sosas, y mucho peor descripciones de personajes que no les ayuda en su desarrollo. No terminaré de leer sus trabajos y nunca volveré a leer otro suyo, pese a lo que digan GoodReaders, o cualquier otro campo pagado por las editoriales para levantar ventas.
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Espero que esta entrada te sea de utilidad, te inspire y motive a sacar lo mejor de ti, a que aprendas a dedicarte a esa pasión tan hermosa como son las letras. Siempre digo, que quien ama escribir, no puede dejar de hacerlo. Descubre tu pasión, persigue tus sueños, y nunca pongas en tu boca la expresión: No puedo.
Te invito a que nos cuentes sobre tus experiencias en la caja de comentarios, será genial saber de ti.
Un abrazo y hasta la próxima. ¡Nos leemos!
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